El Arte en plena efervesencia
Los estudios más amplios del mercado del arte constatan que, si se toma como referencia un período largo de tiempo, la tendencia de este mercado es siempre al alza, a pesar de sufrir variaciones temporales. Esto es especialmente constatable en el arte contemporáneo que, dentro de este mercado, es el segmento más floreciente y dinámico.
Según el informe “Art Market Trends 2002” en 2002 el precio de las obras de arte subió en un 4,3%. Algunos especialistas hablaban de una bajada en el número de transacciones, así como en la cantidad de lotes que salieron a subasta, pero en realidad, según dicho informe, se ha producido una subida en los precios porque ha crecido la exigencia de los compradores: “los coleccionistas nunca han sido tan selectivos como ahora”. Hoy se demanda más calidad y más fiabilidad a la hora de invertir, y se rechazan los lotes sobrevalorados, viéndose multiplicadas las ventas de obras por debajo de los 1.000 €.
Durante la primera mitad de 2003, continuó esta tendencia al alza en los precios, produciéndose incluso un aumento en el número de piezas subastadas que encontraron comprador (un 68% frente al 63% del año anterior), pese a que la oferta era menor: 121.000 lotes fueron puestos a la venta en la primera mitad del año, frente a los 180.000 del mismo periodo de 2002, según los datos que ofrece Artprice. No obstante, la misma consultora apunta que este ritmo se ha invertido en septiembre, con una bajada en los precios, una falta de confianza de los inversores, y grandes dificultades para encontrar lotes que sacar a subasta. Una tendencia otoñal que se ha repetido en los últimos tres años, y que deja lugar a la esperanza de una subida en los próximos meses, a pesar de que Art Market señala que es difícil que el remonte sea lo suficientemente alto.
The Art Newspaper afirmaba en su número de septiembre que “estos datos negativos, no quieren decir necesariamente que el mercado sea más débil. Las casas de subastas dirán que su problema es conseguir arte para vender, y no venderlo”. En cualquier caso, la edición número 35 del Art Sales Index, un índice británico que recopila los resultados de subastas en todo el mundo, no deja lugar a dudas. Desde la anterior temporada, la cantidad ingresada como resultado de las subastas ha descendido un 10,3%.
La carrera entre EE.UU. y Reino Unido
Por tanto, al hablar del mercado del arte, tenemos que situarnos frente a un panorama cambiante, en constante mutación, en el que a veces influye la coyuntura económica y política, como el impacto del 11-S o la introducción del euro, y otras veces simplemente hay descensos en la oferta o incluso en la confianza de los coleccionistas que desembocan en crisis. Pero, según un artículo de Art Market Insight, dentro de estos cambios y a pesar de las difíciles perspectivas de crecimiento, hay países que han conseguido ampliar su cuota de mercado. Así, a la bajada en el volumen de ventas en EE.UU., le ha acompañado una subida en Reino Unido, que ha conseguido capturar, según Artprice, un 36% del mercado en los primeros ocho meses de 2003 poniéndose a la misma altura que Norteamérica en volumen de beneficios.
En esta carrera por el liderazgo en el mercado del arte influyen distintas variables. Por un lado, indica Art Market Insight, el mercado americano se ha visto dañado por una dura recesión. El suministro de obras para este mercado ha caído de forma espectacular, y la demanda también parece debilitarse. Por otro lado, Londres está intensificando su mercado, incluso a pesar del fortalecimiento de la Libra Esterlina, que podría dificultar las transacciones. Entre enero y julio de 2003, hubo 34 lotes que superaron el millón de libras en Londres (1,42 millones de €), tres veces más de los que hubo al otro lado del Atlántico, según Artprice. Por tanto, el éxito de Reino Unido no se debe sólo a la venta de un lote espectacular, como ocurrió en 2002 con “La masacre de los inocentes” de Rubens, sino a la buena coordinación de una serie de ventas.
El Art Sales Index #35 ofrece una distancia mayor entre los beneficios de EE.UU. y Reino Unido. Según esta estadística los beneficios de norteamericanos fueron de más de 629 millones de libras, mientras que los ingleses apenas llegaban a los 432 millones. Estas diferencias pueden deberse a que el periodo analizado por Art Sales Index es más amplio que el que presenta Artprice, al cubrir el ejercicio de 2002-2003. Sin embargo, el número de lotes vendidos, según este índice, sí es mayor en Inglaterra, con 29.550 lotes frente a los 20.241 de EE.UU.
Una muestra del crecimiento del mercado británico fue la subasta de Arte Moderno y Contemporáneo realizada por Sotheby’s en junio de 2003, donde se obtuvieron unos beneficios de 47 millones de euros. Esto puede ser calificado de un auténtico éxito, mientras que en mayo de 2003 las ventas de pintores Impresionistas en Nueva York ofrecieron 100 millones de dólares menos de beneficio con respecto al año anterior. Más concretamente, si observamos el mercado del arte contemporáneo, estos mismos esquemas se repiten. Reino Unido le ha ganado terreno a Norteamérica, si bien el “polo anglosajón” formado por ambos mercados sigue liderando este terreno, frente al resto de mercados.
El Mercado Europeo
Al tiempo que crece el mercado inglés, también está experimentando un crecimiento el resto de Europa. Francia es el tercer país con más volumen de movimientos, acaparando un 10% del mercado mundial de las subastas. Según Art Market Insight, este país ha consolidado su posición y es uno de los pocos que mantiene su nivel de ventas. Esto se ha visto favorecido por la apertura del mercado francés: la reforma de la ley de subastas ha hecho aumentar la competencia entre las distintas casas. Con la entrada de Sotheby’s y Christies en París, según Artprice, “la calidad de las ventas francesas ha aumentado, y la mayoría de las casas de subastas están ofreciendo precios más altos que de costumbre”.
Alemania, por su parte, cuenta con un mercado bastante estable y caracterizado por un alto volumen de ventas de obras por debajo de los 10.000 euros, según Artprice. La buena situación se refleja especialmente en las obras modernas, que representan un 66,4% de las ventas; pintores expresionistas como Emil Hansen Nolde o Erich Heckel que tienen un gran éxito entre los coleccionistas alemanes. Un mercado con un alto grado de democratización, donde el precio medio de venta de una obra es de 4.000 euros. Pero a pesar de este movimiento, Alemania sólo ocupa el 5% del mercado mundial, y el 7% si nos referimos al mercado del arte contemporáneo.
Según un estudio de la consultora de arte Kusin & Co. publicado en el año 2002, el mercado del arte europeo comprende 24.500 negocios y da empleo a más de 74.000 personas. Sus ventas totales en 2001 sumaron 12 billones de euros, representando el 45% del mercado mundial. Este mismo estudio valora que la desventaja de Europa respecto del mercado global “puede ser atribuida a las políticas de impuestos y regulaciones”. En este sentido el experto en mercado del arte Will Bennett, afirmó en el periódico inglés Telegraph que “la restrictiva burocracia de la Unión Europea esta dañando seriamente el mercado del arte del continente”. Una encuesta sobre el IVA en Europa reveló la existencia de una situación caótica en lo que se supone que debería ser un área libre de comercio. Según Bennett: “los impuestos varían ampliamente en los países de la UE, y la regulación exige tantos papeleos que el negocio se está derivando a otros países, principalmente a EE.UU.”.
La dureza de este sistema impositivo también es criticada por Pablo Siegrist Ridruejo en su estudio “El mercado del arte y los obstáculos fiscales ¿una asignatura pendiente en la integración europea?”. Siegrist señala que “La existencia en el mercado interior comunitario de obstáculos fiscales o legales a las inversiones en obras de arte puede impedir que las piezas de mayor valor concurran en éste, de modo que supone un nuevo incentivo para que los principales coleccionistas busquen formalizar sus operaciones en EE.UU. o en Suiza”. De hecho, afirma este autor que “la penalización fiscal es el principal peligro para el mercado del arte comunitario”. La legislación vigente en la Unión Europea, especialmente en lo referido a los derechos de sucesión y al IVA sobre la importación ha hecho que: “desde el año 2000 la cuota comunitaria del mercado del arte mundial se haya reducido en un 7,2%”, según este estudio publicado en marzo de 2003.
Arte contemporáneo y subastas
Como se ha afirmado anteriormente, por lo que respecta al arte contemporáneo, el eje formado por EE.UU. y Reino Unido sigue liderando el mercado, muy por encima del resto de los países. Es un mercado que goza de buena salud, incluso en el clima de incertidumbre en el que nos encontramos. Según el director de Subastas Fernando Durán, Álvaro Durán: “en el arte contemporáneo existe una ventaja importante, y es que en los últimos años ha habido un incremento enorme en cuanto a ventas y cotizaciones, porque tiene un coleccionismo muy entusiasta. El coleccionista de arte contemporáneo es una persona que valora su propia época, el momento que está viviendo, los iconos de su propio siglo... y suele ser especialmente compulsivo: compra mucho y, cuando una pieza es buena, paga las cifras que hagan falta.” Un mercado que está en constante renovación, porque los artistas están vivos y trabajan constantemente. Por eso la crisis es mucho menor en este segmento.
Los beneficios que ofreció la pintura contemporánea en el año 2002 subieron un 13,5%, y esto se constata en los récords alcanzados por las últimas subastas de Sotheby’s, Christie’s y Phillips. La subasta de arte contemporáneo de Sotheby’s celebrada en Nueva York en mayo de 2003 obtuvo unos beneficios de 27.339.600 $ y vendió casi el 85% de los lotes. Entre estos lotes cabe destacar las obras pertenecientes a la Fundación AG de autores como Franz Kline, Roy Linchenstein o Larry Rivers, que se vendieron por más de ocho millones de dólares. Sin embargo, según datos proporcionados por Artnet, la obra “Four Foot Flowers” de Andy Warhol, se vendió por debajo de su precio estimado lo cual hace pensar que “el maestro del Pop, después de un ascenso considerable, ha vuelto a un nivel ligeramente más conservador”.
Por otro lado, la subasta de Phillips de Pury & Luxembourg también correspondiente a mayo de 2003, recogió menores beneficios (11.675.170 $) si bien vendió un 90% de los lotes. Fueron especialmente interesantes las fotografías subastadas, como “Klitschko”, de Andreas Gursky, que superó el precio estimado vendiéndose en 460.500 $. Supuso un record para el pintor figurativo alemán Neo Rauch la venta de su obra “Black Light” por 196.500 $ por encima de todas las previsiones. Y, una vez más los retratos de Jacqueline Kennedy pintados por Andy Warhol, quedaron por debajo del precio estimado.
La tercera gran casa de subastas neoyorquina Christie’s fue la que mayores beneficios obtuvo en la temporada de primavera, ya que su subasta de arte contemporáneo y de post-guerra de mayo de 2003 cerró con 68.788.625 $ de ganancias. El mejor lote fue una pintura de Mark Rothko “No.9 (White and Black on Wine)” que había formado parte de las retrospectivas más importantes de este artista. Según datos de Artnet, la obra se vendió en 16,359,500 $ muy por encima de lo previsto. Otra obra de Rothko fue vendida por 6.727.500 $, y la tercera puja más alta de la noche fue para “RE 2” de Yves Klein, que se vendió por 5.271.500 $. En esta subasta las obras de Warhol alcanzaron mejores resultados, y también el nuevo exponente del Pop en nuestros días, Takashi Murakami obtuvo un record de cotización con la escultura “Housewife (Homemaker)”, que se vendió por 567.500 $. Este autor japonés es una de las promesas más interesantes en este momento, según el experto en mercado del arte Richard Polsky. “Si examinamos con detenimiento los resultados de las últimas subastas vemos que el mercado de Murakami está en buena forma, aunque quizá su trabajo ha recibido demasiada valoración en poco tiempo.”
A la espera de los resultados de las subastas que se celebrarán en noviembre, parece que el mercado del arte contemporáneo está en buena forma, aunque los coleccionistas son ahora más exigentes y apuestan por piezas de precios más moderados. Recientemente se celebró en la casa Christie’s de Londres una subasta de arte contemporáneo y de postguerra que demuestra este hecho, ya que obras de Antoni Tàpies se vendieron por 170.254$, 52.661 $ y 16,203$, mientras que una obra de Miquel Barceló que había sido valorada entre 830.564 y 1.495.017 $ quedó sin comprador.
Según Artnet, pese esta cautela, noviembre se presenta interesante para los coleccionistas de arte del siglo XX, ya que se pondrán a la venta en Christie’s obras de Amadeo Modigliani, Vincent van Gogh y Fernand Léger dentro de la subasta de arte moderno e impresionista. Esta misma casa realizará una subasta de arte contemporáneo que incluirá obras de Jasper Johns y Tom Wesselman entre otros. Sotheby’s por su parte contará con una obra de Claude Monet valorada entre 10 y 15 millones de dólares y, para la subasta de arte contemporáneo ofrecerá la obra de uno de los líderes de este mercado, Jean-Michel Basquiat. Y, por último, la selección de arte contemporáneo de Phillips pondrá a la venta una obra de Jeff Koons perteneciente a la serie "Made in Heaven", así como una escultura de Louise Bourgeois y un interesante tríptico de fotografía sde Matthew Barney titulado “Cremaster 5”.
Galerías y ferias, un fuerte mercado primario
Si bien se ha venido subrayando la importancia de las subastas, gran parte de los movimientos del mercado del arte se llevan a cabo en el mercado primario, en las galerías y las ferias. Éstas son un sector floreciente y trabajan en estrecha colaboración con los artistas y los coleccionistas. Según Álvaro Durán: “El verdadero coleccionista de arte contemporáneo se siente involucrado incluso con la galería de arte, con el proceso creativo de los autores, suele ser un conocedor, un filósofo del arte, aunque evidentemente luego se guía por su propio criterio.”
Es difícil obtener datos de las ventas en galerías a nivel mundial, ya que no existen índices que recojan estos movimientos y el número de transacciones es muy alto. Sin embargo sí podemos tener acceso a las cifras de algunas ferias que reflejan la situación de este sector. En Art Cologne 2002 se vendió un óleo de Léger por 450.000 $ y la galería Beck & Eggling vendió un importante cuadro de Chagall por 250.000 €. También una escultura de Louise Bourgeois fue vendida por 295.000 € entre otras muchas obras. Pero la organización de esta feria señaló que la mayor parte de las ventas se situaron por debajo de los 20.000 € lo que demuestra que los coleccionistas están apostando por las nuevas promesas y por el soporte fotográfico.
Esta misma tendencia se reflejó en la 34ª edición de Art Basel, donde un 27% de las obras mostradas tenían un precio por debajo de 5.000 €. Según Lewis Manilow “hay muchos coleccionistas como yo que están deseando gastarse entre 50.000 y 100.00 $ en una feria, y buscan las piezas más rupturistas.” Un crecimiento del número de coleccionistas ha provocado un aumento en la oferta de arte de alta calidad a precios accesibles.
Este mismo fenómeno puede observarse en EE.UU. donde desde 2002 se celebra, con gran éxito, la Affordable Art Fair. Este año más de 120 galerías ofrecieron obra de artistas contemporáneos, con precios que oscilaban entre 100 y 5.000 dólares en todas las técnicas: dibujo, pintura, fotografía y escultura. También en Nueva York se celebra The Armory Show, que en su última edición obtuvo unos beneficios de 24.000.000 $. Algunas de las obras más interesantes que se vendieron fueron: una fotografía de Cindy Sherman, por 50.000 $; una escultura de Gormley por 145.000 $ y un cuadro de Neo Rauch por 70.000 $.
Volviendo a Europa, recientemente se ha celebrado en París la 30ª edición de FIAC. Esta veterana de las ferias de arte contemporáneo ha vendido obras muy importantes de Gerhard Richter y Jean-Michel Basquiat, por encima del millón de euros. También se vendieron obras de Georg Baselitz por 150.000 €, y la galería Thaddeus Ropac hubo ventas por valor de 240.000 € por obras de Andy Warhol, Anthony Gormley y Stephan Balkenhol.
El auge de la fotografía
La aparición de nuevos coleccionistas, jóvenes y con un presupuesto más moderado, ha favorecido un aumento de las ventas en el segmento de obras con precios más accesibles. Según Artprice “esta ola de entusiasmo entre las jóvenes generaciones ha hecho que los precios de la fotografía contemporánea suban un 92% en menos de seis años.” El coleccionista Rafael Tous nos confirmaba este hecho, afirmando que: “Los nuevos coleccionistas apuestan por la fotografía. Los tradicionales apuestan por el arte más clásico, figurativo, abstracto...”. Un coleccionismo que es necesario activar e incentivar.
Dentro de este auge han sido especialmente valorados los fotógrafos alemanes. Las imágenes urbanas e industriales de Andreas Gursky ostentan el record de cotización del sector, ya que su obra “Untitled V” se vendió por 560.000 $ en la subasta de Christie’s de Londres en febrero de 2002. Otros fotógrafos alemanes, como Thomas Struth y Thomas Ruff han visto aumentar el precio de sus obras en un 60% durante los últimos tres años, según Artprice
Asimismo existe una nueva generación de fotógrafos japoneses que están en alza. Las imágenes de Hiroshi Sugimoto han doblado su valor desde 1999. También Nobuyoshi Araki vio aumentar su cotización en un 33% durante la primera mitad del año 2003, aunque sus Polaroids pueden ser adquiridas a partir de 500 €. La versatilidad del soporte fotográfico permite ofrecer obras de menor formato, que verdaderamente están al alcance de todos los bolsillos.
Pero a pesar de este aparente auge de la fotografía, facilitado por los avances tecnológicos y la informática, la crisis de los últimos meses también se está dejando sentir en este campo. Algunos hablan de burbuja especulativa, otros de colapso del mercado y otros de falta de oferta. En esta línea, se están dando bajadas en la cotización de ciertos artistas, como Robert Mapplethorpe o Vanessa Beecroft cuyas obras, según Art Market Insight, han caído un 60% en los últimos tres años. De la misma manera, las obras del provocador Andrés Serrano, que vieron crecer sus precios de forma espectacular, ahora están teniendo dificultades para encontrar comprador en las subastas. Al igual que ciertas obras de Cindy Sherman que, tras el auge vivido en 2001, sufren un colapso de precios que está afectando a la demanda.
En las próximas subastas de noviembre podremos comprobar si se mantiene la tendencia al alza de la fotografía o si, por el contrario, ese mercado ha llegado a su techo en cuanto a precios. Fotografías de Andreas Gursky valoradas entre 250.000 y 350.000 $, así como un díptico de Cindy Sherman o un set de nueve fotografías de John Baldessari titulado “Choosing - A game for two players”, saldrán a la venta en Sotheby’s Nueva York. También la subasta de Christie’s contará con obras de Andreas Gursky y Cindy Sherman, y otras obras fotográficas como el díptico de Charles Ray titulado “Plank piece I-II”.
Mejor invertir en arte que en el mercado inmobiliario
En suma, a pesar de las crisis, o de una actitud más exigente de los coleccionistas, el mercado del arte atraviesa una buena etapa, especialmente en lo concerniente al arte contemporáneo. Según Álvaro Durán: “el mercado fluctúa, pero mercado va a haber siempre, siempre lo ha habido: por fetichismo, por belleza, por prestigio, por afición, por cultura... , el hombre siempre va a comprar arte”.
Un mercado en movimiento, al cual pueden acceder cada vez más compradores. Porque el arte empieza a dejar de estar restringido a una élite, para estar abierto a un público mayor, que es sensible a las nuevas tendencias y a la creación cultural. Un buen momento en el que además, según Nacho Ruiz, experto en mercado del arte y galerista: “el arte es un valor cada vez más seguro para la inversión. Llevándolo estrictamente a términos de mercado, hoy es mucho más interesante comprar una obra que un piso, vistos los precios de ambos.” Así, continua afirmando el director de la galería T20: “El mercado no se ha desplomado, como nos aseguraron que pasaría, y de hecho el momento es muy interesante. Pienso que los movimientos del mercado en los próximos meses estarán marcados por la mesura y el control razonable de los precios”.
Tags: Arte Contemporaneo, Decoración






